Bueno, bueno, neutrinos, creo que voy a ir publicando algunas fotitos tomadas durante mi primera visita al país del 電波. Puedo dar fe, pues es lo que ví, que todos los japoneses sin excepción, todos todos, son unos frikis amantes del manga y los videojuegos, al menos, es la impresión que me llevé tras visitar 秋葉原. No, en serio, allí hay de todo; incluso me di una vueltecita por territorio comanche: shibuya. Por una parte, mal, pues casi todo eran tiendas de ropa; por otra parte, bien: me encantan las faldas que se ponen las japonesas, sobre todo cuando se suben escaleras y uno va detrás... bueno, mejor me callo...
Una calle de Ikebukuro (池袋), vista desde el hotel... (¡emoción!)
El oshiri-matic, ¡existen de verdad!
Una botella de agua... ¡japonesa! ¡Buá, qué pasote!
Bueno, de momento os dejo con estas fotos para que vayáis abriendo boca. Otro día os enseñaré una foto de una papelera de la estación de Ikebukuro. En resumen, Japón es un país de contrastes. Comida, según el gusto, televisión en HD a 16:9 y en los MacDonald's no hay WiFi.
